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lunes, 2 de julio de 2012

Soliloquio del Pepicante


Yo he visto cosas que vosotros no creeríais...

He visto todoterrenos Zahav fabricados en Jerez esquivar tranvías más allá del Meadero de la Reina.

Turistas rebosantes de dinero pasear despreocupados desde el hotel de súperlujo de Valcárcel hasta el Museo del Carnaval en La Viña y visitar después el Teatro Romano en el Pópulo.

He visto los vertiginosos reflejos de los trenes de alta velocidad en las cristaleras de los cientos de fábricas del Parque Empresarial de Las Aletas.

Estudiosos de todos los rincones del planeta desplazarse en flamantes autobuses urbanos desde el Palacio de Congresos de Jerez hasta la cercana Ciudad del Flamenco.

He visto jóvenes parejas gaditanas habitar palafitos sobre las aguas de la Bahía más allá de las Puertas de Tierra. 

Velocísimas ambulancias recorrer la amplia autovía de Tarifa y Vejer para llegar hasta Cádiz a través del Segundo Puente y plantarse directamente en el Hospital erigido en Loreto.

He visto a las más grandes estrellas internacionales de la música actuar en el auditorio del Cementerio de San José.

Jueces y abogados celebrar juicios ultrarrápidos en la esplendorosa Ciudad de la Justicia de Cádiz.

Miríadas de cruceristas elevar la vista a las alturas extasiados ante la contemplación del Monumento al Bicentenario junto al muelle.
  
He visto al Cádiz ganar la Champions League y a Akinsola meter un penalty en Carranza. 

Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de dejar de beber.

jueves, 16 de febrero de 2012

Bicentenario y... ¡¡a por todas!!


¿Pues no va el año 2012 y se presenta por sorpresa con el Bicentenario de la Constitución de Cádiz? Qué poca consideración; eso se avisa, caramba. Ahí están el Consorcio y la Comisión (constituidos hace 5 años) trabajando a toda pastilla para que tan magno acontecimiento pueda celebrarse como se merece. Pero claro, con tan poquito tiempo para prepararlo todo, van a tener que recurrir al ingenio para buscar soluciones de urgencia. Y en ello están. Estas son las iniciativas que, según fuentes de escasa confianza, van a poner en marcha.

Como lo de montar en menos de un mes La Gran Exposición del Doce es más difícil que hacer un sudoku con números romanos, el Consorcio ha ideado una alternativa: aprovechar las esculturas de Sebastián que se quedaron (no se sabe por qué ni hasta cuándo) en el Paseo Marítimo y escribir sobre ellas algunos artículos de la Constitución de 1812. Según parece, ya se han requisado, a tal efecto, los rotuladores de los gabinetes de prensa de Ayuntamiento y Diputación.

En cuanto al monumento conmemorativo, el proyecto ganador se guardará en un cajón dada la imposibilidad de llevarlo a cabo. Pero a cambio, la estructura ya construida de lo que algún día tal vez llegue a ser el segundo puente sobre la Bahía se rebautizará como Monumento del Bicentenario. La Comisión ha filtrado el nombre definitivo de la obra: "Pilares en mar y tierra", como homenaje al texto que sentó los pilares de nuestra democracia. 

De cara a la cumbre de jefes de estado iberoamericanos y en vista de que ninguno de los hoteles previstos se habrá terminado de construir, se solicitará a todos los vecinos de Cádiz que tengan alguna habitación libre en casa que la pongan a disposición del Consorcio para poder alojar a los presidentes y sus respectivos séquitos. Como contraprestación, los propietarios de los pisos recibirán bonos por valor de 100 euros para gastar exclusivamente en el gran mercado del Bicentenario que se montará en la plaza de San Antonio con los mismos puestos del mercado navideño, el mercado medieval, el mercado andalusí, el mercado romano, el mercado neolítico, etc...

Y por si todas estas medidas fracasaran, la Comisión ha elaborado un plan B, con b de Bicentenario. 

Se ha encomendado a la Universidad de Cádiz la realización de un estudio sesudo y urgente, a cargo de sus más ilustres catedráticos, investigadores y becarios, que descubra el gran error cometido por todos los historiadores de los dos últimos siglos:
La Pepa no se promulgó en 1812, sino en 1815, o 16, o 17, o...