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jueves, 25 de diciembre de 2014

13 rótulos que no debieron salir así y uno realmente informativo

Hay muchas cosas que pueden salir mal en un informativo de televisión... Y salen, vaya si salen. Raro es el programa de televisión en el que no se produce algún fallo. Sólo que de la mayor parte de esos errores no se entera el espectador. Lo malo es cuando esos fallos se producen en terrenos que no pueden ocultarse a la audiencia. Por ejemplo, los rótulos.

Aunque cada cadena tiene sus métodos de trabajo con diferentes cometidos para cada categoría laboral, cada vez es más común que una sola persona, un redactor, se encargue de casi todo: acudir al lugar de la noticia, grabar recursos y testimonios (codo a codo con un cámara, aunque ya se dan casos de conductor-redactor-reportero gráfico en un solo individuo), escribir el texto, locutarlo, editar la pieza informativa, enviarla para su emisión, escribir los rótulos que correspondan e indicar en qué punto del vídeo tienen que aparecer. No lo cuento para que sirva de excusa, pero en esas condiciones, quizá no sea tan sorprendente que sucedan cosas como estas:

 

Siempre se ha escuchado comentar que la industria cinematográfica en España hace aguas pero digo yo que no será para tanto, caramba.


Dejando aparte la concordancia verbal, ¿conocéis a alguien que haya ganado su primer título por segunda o tercera vez?


Y habrá quien diga que la Justicia española es muy severa. 


Ay, la geografía... Están quienes no comprueban en el mapa los rótulos que acaban de escribir...


...y están quienes se inventan los nombres de los lugares y consiguen que en vez de darnos un bañito asistamos a un sepelio.


Hablando de sepelios: ¿habrá que darle al compañero Josué el pésame especial?


Efectivamente, el ridículo padre, eso es lo que HA hecho el autor del rótulo.


Si metemos la pata en un solo idioma no te digo nada cuando intentamos usar dos.


Aquí el fallo no está en el rótulo sino en el cartel del fondo; pero es que lo firman los sindicatos de enseñanza. A lo mejor se lo encargaron al autor de esta pintada:


Bueno, vale; esta foto no viene mucho a cuento pero la he incluido porque me apetece. ¿Seguimos?


Conviene prestar atención al momento del vídeo en el que va a aparecer el rótulo para evitar faenas.


Faenas como esta. Si hasta el bueno de Albert Barniol parece estar diciendo: "¿Lola yo? Si tengo un tranco así de grande entre las piernas".


 Tragedia sí, pero en la redacción del Telediario.


Pero para tragedia, esta. Eso sí: cuando yo la diñe llevadme a ese hospital para que me den de alta.

Y para terminar, un rótulo realmente informativo:


Porque todo buen rótulo debe aportar información veraz y aclarar cualquier posible equívoco.





jueves, 4 de abril de 2013

Me duele aquí

El 3 de abril de 2013 nacía un nuevo periódico: El Independiente de Cádiz. Un proyecto muy especial porque está hecho por 30 periodistas, sin el respaldo de ningún grupo empresarial ni partido político.

El sueño de muchísimos periodistas: hacer tu propio periódico en el que contar aquello que tu propio criterio te pide contar. Una aventura, una utopía, ¿una locura? 

A mí estos 30 compañeros no me parecen locos sino emprendedores, valientes, amantes de su profesión... Eso sí, un poco insensatos sí tienen que ser porque tuvieron la ocurrencia de proponerme escribir en su diario una columna semanal sobre asuntos de la actualidad gaditana pero a mi aire. Criaturitas...

Como el proyecto me parece formidable y digno de apoyo (y como ellos son muy buena gente y yo no sé decir que no cuando me piden las cosas con buenos modales), acepté del tirón. Mi columna (oh sorpresa) se llama "Mejorando a peor". La primera tuvo el inesperado honor de aparecer en la contraportada del primer número de El Independiente, el miércoles 3 de abril, al lado de una preciosa foto del gran Gonzalo Höhr. Se titula "Me duele aquí".


-Doctor, me duele aquí. Pero no me venga con que me ponga allí porque, para empezar, con este dolor no tengo el culo para panderetas y, para terminar, le aseguro que me ponga donde me ponga me sigue doliendo aquí.

-Está bien, cálmese que no voy a salirle con pamplinas. Y vamos a repasar su historial que, por cierto, tiene tela. 

La cosa se puso seria cuando se le cerró, de golpe y porrazo, la glándula de delfi. Se intentó aliviar un poco la zona con un implante de gadirsolar pero no arraigó en el organismo. Y el alestis que le practicaron, aparte de no ser demasiado eficaz, me temo que está bastante tenguerengue.

Luego se le deslocalizó el visteón, sin que haya habido manera de descubrir la causa, porque estaba sanísimo. Por más que se insiste en el tratamiento veo que no hay forma de que terminen de desarrollársele las aletas.

Las funciones sanguínea y digestiva parecen aceptables. En cambio la función pública va de mal en peor de un tiempo a esta parte. En cuanto a las vías respiratorias, la única que me preocupa es la vía de alta velocidad, que no alcanza el ritmo adecuado ni a la de tres.

Bien el tejido epitelial, el muscular y el nervioso, pero está perdiendo tejido comercial a ojos vista; y del tejido industrial mejor no hablamos porque, para colmo, hace más de un año que apenas le llega el riego a las navantias y tienen toda la pinta de acabar por gangrenarse. Hasta en la dentadura tiene problemas con ese segundo puente que no se le termina de asentar.

Está claro que en el Puerta
del Mar, donde ya le han tratado todos los médicos y le han estudiado por dentro y por fuera con todas las máquinas que tienen excepto la del café, no dan con la solución. Así que le voy a pedir cita para un reconocimiento en el nuevo hospital de Cádiz. Mientras tanto le voy a recetar “Ajoyagüina” y “Pacienciol”, pero cómprelos a granel porque la espera podría hacérsele un poquito larga.




jueves, 16 de agosto de 2012

Otra especie extinguida



NATURALEZA—El Congreso Mundial de la Naturaleza declara extinguido el montador de vídeo.
GINEBRA, 29  (SINROPA PRESS)
El Congreso Mundial de la Naturaleza ha declarado extinguida la especie montador de vídeo (pegaplanum puteabilis).

Según ha declarado a los medios el Secretario General del Congreso, Peter O’dactyl, ya no queda en el mundo ningún ejemplar de montador de vídeo.

“Es una noticia que se veía venir –ha añadido O’dactyl- porque el número de montadores de vídeo disminuía de manera vertiginosa desde finales de los noventa.”

Visiblemente consternado, O’dactyl ha hecho hincapié en el carácter afable y pacífico de esta especie desaparecida.
 “Es cierto que el montador de vídeo era un animal muy tímido que difícilmente podía ser visto fuera de sus cuevas. Y por eso tenía fama de huraño y poco sociable; nada más lejos de la realidad. Siempre que un plumilla común se adentraba en la cueva de un montador de vídeo era bien recibido y entre ellos se establecía una relación de colaboración puntual que beneficiaba a ambos.”

Precisamente, la expansión imparable del plumilla común (letribus yuxtaponi ) que cada vez se establece en mayores áreas del planeta y en diferentes tipos de hábitat, es una de las posibles causas de la extinción del montador de vídeo. Algo que ya sugirió el Congreso Mundial de la Naturaleza cuando declaró extinguidas otras especies como el ayudante de reportero (portatrípodes vulgaris), el regidor de plató (alzatio manubri) y el operador de sonido (sordos sordos).

lunes, 4 de junio de 2012

Noticias del futuro


Dentro de algunos años, un día cualquiera…

Querido diario:
qué harto estoy de este trabajo; cada día es peor.

Hoy le he tenido que pedir al compañero de “CanalMarianista.tv” su espejo para directos porque el mío se ha rajado durante el viaje a Tarifa. La culpa ha sido mía, por llevarlo en el asiento del copiloto en lugar de meterlo en la mochila. Pero es que siempre ando a la carrera, es inevitable.

Ha sido terminar el directo en la puerta de un colegio en Jerez por el inicio del curso y salir pitando hacia Tarifa para otro directo por el hallazgo del cascarón de una tortuga gigante en la playa de Valdevaqueros. Y claro, como no había podido encontrar aparcamiento cerca del colegio, cuando he llegado al coche ya iba pilladísimo de tiempo, así que he tirado el espejo de directos y el casco multimedia en el asiento del copiloto.
Y en un bache de la carretera, zas: espejo rajado. 

Los juramentos se han tenido que oír hasta en Marruecos. Y menos mal que no se ha roto nada en el casco; ni la cámara frontal, ni el micrófono personal, ni el direccional, ni el microdisco duro, ni la antena de enlace, ni el auricular. Porque, tal y como está la cosa en la casa, seguro que me lo descuentan del sueldo y el espejo, por lo menos, es barato.

Además, hacer un directo con el espejo de otro canal no se nota, pero si me pongo el casco multimedia con el rótulo de “CanalMarianista.tv”, me despiden antes de que llegue el primer comentario sobre la noticia a la página web.

Desde luego, el que inventó el jodido casco multimedia que sustituyó a los reporteros gráficos y a los técnicos de enlaces, nos la lió buena a los periodistas. Ya estamos solos. Ya somos toda la oficina. Producción, administración, cámaras, operadores de sonido, conductores, técnicos de enlaces, redactores… Bueno, lo de redactores es un decir, porque apenas redactamos nada. Inmediatez, maldita palabra. Todo tiene que ser inmediato. Lo de esta mañana ya es antiguo por la tarde. Y lo de ayer… lo de ayer ya no le interesa a nadie.

Ni sé cuánto hace que no escribo nada. Me limito a llegar al sitio, ponerme el casco, conectar con Control Central y en cuanto ellos me dan el “loading” plantarme el espejo delante de la cara y empezar a largar. Y eso cuando hablo, porque muchas veces me limito a mirar a un lado y a otro para que la cámara frontal del casco recoja las imágenes que se cargarán directamente en la web.

Y luego mi abuela me cuenta cómo eran las cosas cuando ella era periodista de televisión y hacía reportajes de ¡¡más de cinco minutos!! con realizador, productor, cámara, ayudante, editor de vídeo, conductor…
Uf, qué ganas de echarme a llorar.

Al menos me consuela pensar que ella estudió cinco años de carrera y se hizo un máster y el doctorado… y yo, con la ESO, ya he tenido suficiente para currar de periodista.
Claro que, cuando me cuenta lo que ganaba ella y lo comparo con lo que me pagan a mí… me entran de nuevo las ganas de llorar.
Snif… snif…