jueves, 25 de abril de 2013
Caleta Conection
Mira que se lo advertimos: que no Pepa, que eso no puede traer nada bueno. Y la Pepa: no ni na. ¿No han dicho que se pueden desgravar las pérdidas en el juego? Pues ya estoy yo desgravándome todo lo que me ganasteis vosotras el año pasado, que no llené un cartón en todo el verano. La Toñi le dijo que eso era sólo para los casinos por internet pero ni por esas. Si se va a poder desgravar uno que juega en su casa por el ordenador cuando no le ve nadie, con más razón podré yo que perdí mi capitalito en plena Caleta a la vista de medio Cádiz. Y de ahí no salía.
Todas pensábamos que al final no haría nada porque la Pepa es muy de soltar la primera ocurrencia que le pasa por la cabeza, que las suelta con todo el arte y te jartas de reír con ella, pero luego, después de porfiar un rato se le olvida.
Hasta que aquel famoso sábado nos leyó la carta con que le había contestado la Agencia Tributaria: Gracias por la información que nos facilita pero no podemos aceptar su solicitud porque el documento "Lo que perdí el año pasado jugando a la lotería en La Caleta" que usted adjunta carece de valor oficial. ¡Qué nos reímos! Y ella: reírse, pero yo por lo menos lo he intentado.
La tarde era linda. No se cabía en la playa. Acabábamos de guardar el termo del café y yo estaba poniendo los vasos de moscatel cuando se oyó por el palo que habla: Atención, esto es una operación de la Agencia Tributaria contra el juego ilegal; que nadie se mueva.
¡La que se formó! Aparecieron policías por la Puerta de la Caleta, por las rampas y el balneario. Hasta del agua salió alguno, lo mismito que la Jaliberri pero con más ropa y peores hechuras. Y todo el mundo corriendo como si llegara el chunami. Más repetían que no se mueva nadie y más corría la gente como pollos sin cabeza.
Al final nos escapamos todos porque no veas si eran flojos los agentes. ¡Qué pechá a reír! Y todo por una ocurrencia de la Pepa.
(Publicado en El Independiente de Cádiz el 24 de abril de 2013)
viernes, 19 de abril de 2013
Ha hecho un palomo
Un rollizo palomo de grueso pescuezo y orondo contorno entreteníase
una tarde de sábado llevándose al buche todo alimento que encontraba al alcance
de su pico por los suelos de una antiquísima urbe. Hallábase absorto en su
cuchipanda cuando hete aquí que sorprendiole un copioso chaparrón. Apresurose a
engullir un último bocado y decidiose a alzar el vuelo. Alzolo, aunque costole por
la excesiva crasitud de sus carnes, y concentrose en la búsqueda de algún
refugio.
En su errático periplo llamole la atención un singular árbol
que asemejábase a un pedazo de brócoli con un tronco larguísimo al que
calculole unos doce metros de altura. Nadie ha de extrañarse de la pericia estimativa
del palomo pues es de sobras conocida la precisión de que hace gala su especie
para excretar desde lo alto y acertarle con formidable puntería en el hombro a
aquel que estrene camisa.
Erigíase el árbol en una exigua porción de terreno cercada
por altos edificios. La parcela hallábase en rigor, no bajo los dominios de la
burgomaestra de la urbe, sino de una autoridad superior: la del virrey que
gobernaba en toda la comarca. Mas estas disquisiciones administrativas ignorábalas
el palomo y traíanle al fresco, pues su atención centrábase por completo en
elegir presto una gruesa rama sobre la que posarse.
Escogiola y posose mas, en ese mismo instante, oyose un estruendoso crujido, agitose con brusquedad el árbol y vínose el mismo abajo de sopetón.
Escogiola y posose mas, en ese mismo instante, oyose un estruendoso crujido, agitose con brusquedad el árbol y vínose el mismo abajo de sopetón.
-¡Sapristi! –exclamó el palomo mientras remontaba el vuelo-
Va a llevar razón mi pichoncita cuando me dice que deje de picar entre horas
porque me estoy poniendo fondón.
Quitose de en medio con disimulo y partió rumbo a un refugio
que habíanle recomendado algunos de sus congéneres: el edificio Valcárcel.
Mas cuando aproximose y sobrevololo, violo tan ajado, achacoso, desvencijado y frágil que pasolo de largo mientras repetíase en voz baja: -Quita, quita, quita…
(Publicado en El Independiente de Cádiz el 17 de abril de 2013)
Mas cuando aproximose y sobrevololo, violo tan ajado, achacoso, desvencijado y frágil que pasolo de largo mientras repetíase en voz baja: -Quita, quita, quita…
(Publicado en El Independiente de Cádiz el 17 de abril de 2013)
jueves, 11 de abril de 2013
Trofeo Carganza
En su tradicional afán por contribuir a la difusión y mejora
de los usos y costumbres gaditanos, la Plataforma de Amigos de Cádiz y Alrededores ha
hecho pública una original propuesta.
Dice la PACA que, visto el vertiginoso declive que viene
sufriendo en los últimos años el Trofeo Carranza y el escasísimo interés que su
última edición despertó entre los aficionados, este verano nos lo podríamos
ahorrar y aprovechar tan magno escenario para celebrar en esas fechas una
competición futbolística entre cuadrillas de cargadores.
Las cuadrillas, que
esta Semana Santa, por culpa de la lluvia, apenas han podido desempeñar su
labor, disputarían los encuentros cargando sobre sus hombros aquellos pasos
que, también a causa del líquido elemento, no se han movido de sus templos. De
esta manera se brindaría a miles de gaditanos la oportunidad de saciar en
agosto la sed de procesiones que se les ha quedado en marzo. Lo que viene
siendo matar dos pájaros de un tiro.
Comoquiera que, aunque no existe constancia de que se haya intentado
con anterioridad, jugar al fútbol con un paso de misterio en lo alto se antoja
asaz complicado, la PACA
establece en uno de los artículos de su elaboradísimo y meticuloso reglamento
para la competición que los partidos se disputarían en la modalidad de “al
primero que la meta”, si bien, habida cuenta de lo que gusta en Cádiz un doble
sentido, la denominación oficial sería “gol de oro”.
Hasta el momento, la propuesta ha sido acogida con
indiferencia por el público en general, frialdad por las hermandades y
cachondeo por las cuadrillas de cargadores. El único rechazo lo ha expresado por
medio de una nota el Cádiz Club de Fútbol: “Aro, home, aro, lo que nos faltaba;
entre el concierto de Alejandro Sanz y esto, la gente se acostumbra a ver espectáculos
entretenidos en el estadio y luego no vendrían a ver los partidos de liga ni
los familiares de los jugadores”.
(Publicado en El Independiente de Cádiz el 10 de abril de 2013)
jueves, 4 de abril de 2013
Me duele aquí
El 3 de abril de 2013 nacía un nuevo periódico: El Independiente de Cádiz. Un proyecto muy especial porque está hecho por 30 periodistas, sin el respaldo de ningún grupo empresarial ni partido político.
El sueño de muchísimos periodistas: hacer tu propio periódico en el que contar aquello que tu propio criterio te pide contar. Una aventura, una utopía, ¿una locura?
A mí estos 30 compañeros no me parecen locos sino emprendedores, valientes, amantes de su profesión... Eso sí, un poco insensatos sí tienen que ser porque tuvieron la ocurrencia de proponerme escribir en su diario una columna semanal sobre asuntos de la actualidad gaditana pero a mi aire. Criaturitas...
Como el proyecto me parece formidable y digno de apoyo (y como ellos son muy buena gente y yo no sé decir que no cuando me piden las cosas con buenos modales), acepté del tirón. Mi columna (oh sorpresa) se llama "Mejorando a peor". La primera tuvo el inesperado honor de aparecer en la contraportada del primer número de El Independiente, el miércoles 3 de abril, al lado de una preciosa foto del gran Gonzalo Höhr. Se titula "Me duele aquí".
-Doctor, me duele aquí. Pero no me venga con que me ponga
allí porque, para empezar, con este dolor no tengo el culo para panderetas y,
para terminar, le aseguro que me ponga donde me ponga me sigue doliendo aquí.
-Está bien, cálmese que no voy a salirle con pamplinas. Y
vamos a repasar su historial que, por cierto, tiene tela.
La cosa se puso seria
cuando se le cerró, de golpe y porrazo, la glándula de delfi. Se intentó
aliviar un poco la zona con un implante de gadirsolar pero no arraigó en el
organismo. Y el alestis que le practicaron, aparte de no ser demasiado eficaz,
me temo que está bastante tenguerengue.
Luego se le deslocalizó el visteón, sin que haya habido
manera de descubrir la causa, porque estaba sanísimo. Por más que se insiste en
el tratamiento veo que no hay forma de que terminen de desarrollársele las
aletas.
Las funciones sanguínea y digestiva parecen aceptables. En
cambio la función pública va de mal en peor de un tiempo a esta parte. En
cuanto a las vías respiratorias, la única que me preocupa es la vía de alta
velocidad, que no alcanza el ritmo adecuado ni a la de tres.
Bien el tejido epitelial, el muscular y el nervioso, pero
está perdiendo tejido comercial a ojos vista; y del tejido industrial mejor no
hablamos porque, para colmo, hace más de un año que apenas le llega el riego a
las navantias y tienen toda la pinta de acabar por gangrenarse. Hasta en la
dentadura tiene problemas con ese segundo puente que no se le termina de
asentar.
del Mar, donde ya le han tratado todos los médicos y le han estudiado por dentro y por fuera con todas las máquinas que tienen excepto la del café, no dan con la solución. Así que le voy a pedir cita para un reconocimiento en el nuevo hospital de Cádiz. Mientras tanto le voy a recetar “Ajoyagüina” y “Pacienciol”, pero cómprelos a granel porque la espera podría hacérsele un poquito larga.
domingo, 28 de octubre de 2012
Cachonde... arte
Hace algún tiempo me tocó entrevistar a un humilde jubilado que, después de no haberse interesado en toda su vida por nada parecido a la cultura, ocupaba la mayor parte del tiempo libre que le regalaba su retiro para pintar. Y no me refiero a pintar las paredes de su casa sino a pintar cuadros. Lo que él consideraba "obras de arte".
Y a fuerza de darle al pincel (y de dar la murga a base de bien), consiguió que le permitieran exponer su primera colección de pinturas en el aula de cultura de su pueblo. Lo cual, a juicio de un editor de informativos, era noticia para la televisión. Cada uno tiene sus gustos.
Aunque el del artista en cuestión (el gusto) era cuando menos discutible. Lo mejor que podía decirse de los cuadros que exhibía muy orgulloso es que olían a pintura. Pero no en plan metafórico, no. Es que el paisano había administrado tal cantidad de pintura encima de cada lienzo que el aroma a óleo se percibía desde la calle. Pero si se hubiera limitado a volcar el contenido de las latas de pintura sobre los lienzos, el aroma habría sido igual de intenso y los cuadros no habrían sido tan feos.
El caso es que pregunté al buen hombre cómo le había entrado aquella repentina afición por la pintura. Y me contó que le surgió durante un viaje del Imserso a Madrid.
-Nos llevaron al Museo del Prado y nos enseñaron un cuadro que decían que era de los mejores de toda la pintura española: Las Moninas. Y yo lo estuve mirando un rato y me dije para mí: esto hay que mejorarlo.
Supongo que esas mismas cuatro palabras fueron las que guiaron las manos de la "restauradora" del eccehomo de Borja, de la que tanto se ha hablado y se sigue hablando. Claro que esta feligresa, en lugar de pergeñar su propia versión del eccehomo de marras, no tuvo mejor ocurrencia que ponerse a "mejorar" el original.
Conste que la iniciativa de esta señora me parece un disparate, pero el caso es que la dimensión que ha alcanzado el asunto merced al inconmensurable poder difusor de internet y los medios de comunicación, me ha hecho pensar que ella tiene razón al reclamar sus "derechos de autor" sobre la nueva obra.
Dejando aparte el valor del eccehomo original, queda claro que lo que ha saltado a la fama en todo el mundo es lo que pintó la buena mujer. Y eso es lo que ha servido para hacer camisetas, disfraces y parodias en revistas y programas de radio y televisión. Sin que ella vea un duro de todo eso.
Vale que su obra es un engendro. Pero es su engendro. Y si alguien se pone a hacer camisetas con la mascota de las Olimpiadas de Barcelona, tendrá que pagar derechos de autor a Mariscal por utilizar su engendro canino llamado Cobi. Por cierto; he tenido la deferencia de no utilizar ni a Cobi ni al eccehomo de Borja para ilustrar esta entrada, sino cuadros del Museo de Bellas Artes de Valencia sobre los que yo también he "intervenido". Bueno, no sobre los cuadros, que yo no soy tan cafre, sino sobre las fotos de los cuadros.
Lo que me lleva a otro aspecto interesante de la cuestión, que es la discusión sobre si la obra es realmente suya dado que parte de la pintura de otro. Pero es que si ese otro levantara la cabeza y viera lo que la ciudadana ha hecho con su eccehomo, lo siguiente que levantaría sería un garrote para atizarle con él a la ciudadana. En todo caso, lo que ha servido para mofa, cachondeo y también para que algunos espabilados obtengan ganancias, no ha sido el original sino el engendro.
De todas formas, este asunto de si una obra de arte "intervenida" pertenece al autor primitivo o al interventor, merece algo más que una simple entrada en un blog. En ello estoy...
Y a fuerza de darle al pincel (y de dar la murga a base de bien), consiguió que le permitieran exponer su primera colección de pinturas en el aula de cultura de su pueblo. Lo cual, a juicio de un editor de informativos, era noticia para la televisión. Cada uno tiene sus gustos.
Aunque el del artista en cuestión (el gusto) era cuando menos discutible. Lo mejor que podía decirse de los cuadros que exhibía muy orgulloso es que olían a pintura. Pero no en plan metafórico, no. Es que el paisano había administrado tal cantidad de pintura encima de cada lienzo que el aroma a óleo se percibía desde la calle. Pero si se hubiera limitado a volcar el contenido de las latas de pintura sobre los lienzos, el aroma habría sido igual de intenso y los cuadros no habrían sido tan feos.
El caso es que pregunté al buen hombre cómo le había entrado aquella repentina afición por la pintura. Y me contó que le surgió durante un viaje del Imserso a Madrid.
-Nos llevaron al Museo del Prado y nos enseñaron un cuadro que decían que era de los mejores de toda la pintura española: Las Moninas. Y yo lo estuve mirando un rato y me dije para mí: esto hay que mejorarlo.
Supongo que esas mismas cuatro palabras fueron las que guiaron las manos de la "restauradora" del eccehomo de Borja, de la que tanto se ha hablado y se sigue hablando. Claro que esta feligresa, en lugar de pergeñar su propia versión del eccehomo de marras, no tuvo mejor ocurrencia que ponerse a "mejorar" el original.
Conste que la iniciativa de esta señora me parece un disparate, pero el caso es que la dimensión que ha alcanzado el asunto merced al inconmensurable poder difusor de internet y los medios de comunicación, me ha hecho pensar que ella tiene razón al reclamar sus "derechos de autor" sobre la nueva obra.
Dejando aparte el valor del eccehomo original, queda claro que lo que ha saltado a la fama en todo el mundo es lo que pintó la buena mujer. Y eso es lo que ha servido para hacer camisetas, disfraces y parodias en revistas y programas de radio y televisión. Sin que ella vea un duro de todo eso.
Vale que su obra es un engendro. Pero es su engendro. Y si alguien se pone a hacer camisetas con la mascota de las Olimpiadas de Barcelona, tendrá que pagar derechos de autor a Mariscal por utilizar su engendro canino llamado Cobi. Por cierto; he tenido la deferencia de no utilizar ni a Cobi ni al eccehomo de Borja para ilustrar esta entrada, sino cuadros del Museo de Bellas Artes de Valencia sobre los que yo también he "intervenido". Bueno, no sobre los cuadros, que yo no soy tan cafre, sino sobre las fotos de los cuadros.
Lo que me lleva a otro aspecto interesante de la cuestión, que es la discusión sobre si la obra es realmente suya dado que parte de la pintura de otro. Pero es que si ese otro levantara la cabeza y viera lo que la ciudadana ha hecho con su eccehomo, lo siguiente que levantaría sería un garrote para atizarle con él a la ciudadana. En todo caso, lo que ha servido para mofa, cachondeo y también para que algunos espabilados obtengan ganancias, no ha sido el original sino el engendro.
De todas formas, este asunto de si una obra de arte "intervenida" pertenece al autor primitivo o al interventor, merece algo más que una simple entrada en un blog. En ello estoy...
miércoles, 19 de septiembre de 2012
El mundo se acabará el último día (aproximadamente)
No negaré que sentí un ligero temblor en las rodillas al entrar en la residencia del futurólogo Vidente del Bosque. Servidor no cree en esto de las adivinaciones pero, por lo visto, en algún pliegue de mi cerebro quedaba algún pequeño resquicio de credulidad.
Además, era la primera vez que accedía a ser entrevistado el misterioso y huraño Vidente del Bosque. El hombre que predijo que el licor de alcachofa no desbancaría al pacharán, que la segunda parte de "Grease" sería peor que la primera, que Ricky Martin era gay, que Las Ketchup no triunfarían en Eurovisión y que el final de "Perdidos" iba a dejar a más de uno con cara de pasmo.
Su asistente me condujo hasta el salón de la casa. Allí estaba él. Sentado en la penumbra, detrás de una pequeña mesa camilla, enfrascado en su trabajo. Sobre la mesa, su misteriosa bola de cristal y las cartas desplegadas.
-Cada vez me escriben menos, ¿sabe? -me dijo- Ahora las consultas me las hacen por internet.
Me presenté y hablamos de asuntos sin importancia hasta que me atreví a lanzarle la pregunta que me había traído hasta allí:
-¿Puede usted contarme algo acerca del futuro?
-No pide usted nada, pipiolo.
-Hombre, digo yo que, siendo usted vidente, lo raro es que le preguntara por el pasado.
-Es evidente.
-Ah, perdón; creía que se decía vidente.
-No, si lo que le digo es que es evidente que me iba usted a preguntar por el futuro. En fin, vamos a ver lo que cuenta la bola -y echó mano a su bola de cristal.
Acercó su rostro a la esfera translúcida, frunció el ceño, guiñó un poco los ojos y al cabo de medio minuto relajó el semblante con una dulce sonrisa y anunció:
-Ya lo veo... ya lo veo... La selección española de fútbol ganará el Mundial.
-¿El de Brasil también? ¡Madre mía, qué fenómenos!
-No, no... de Brasil no aparece nada... yo diría que se trata de un país de África.
-Reinicie la bola, alma de cántaro, que eso sucedió en 2010.
-¿En serio?
-Como lo oye. Y dos años después ganaron la Eurocopa.
-Anda, coño. Pues entonces va a ser que el chisme este se ha quedado frío por la falta de uso. Voy a aplicarle el ritual de desplazamiento místico en el espacio-tiempo con trayectoria biunívoca.
Sujetó la bola con las dos manos, la levantó un palmo y la agitó como si fuera un bote de ketchup. Hecho lo cual, volvió a depositarla sobre la mesa y se concentró de nuevo mirándola de muy cerca con cara de tener un pedo atravesado en el intestino.
-¡Atiza! -exclamó de pronto- ¡Esto... esto... esto es muy fuerte!
-¿No me diga que España va a ganar el Mundial de fútbol de Brasil? -le largué con una pizca de recochineo.
-Ojalá fuera eso -respondió con la cara más blanca que la propia bola-. Es... es... ¡Es el fin del mundo!
-¡¿Qué dice, cojones?!
-Pero, mire, joven, no andaba usted muy desencaminado, porque veo algo relacionado con un mundial.
-¿Y qué tiene que ver el fútbol con el fin del mundo? ¿No será que se le ha ido la mano agitando la bola y se le han mezclado todos los temas?
-Ah, no, espere... no es un mundial, no... es una, una guerra mundial. Y bien gorda por lo visto, porque no va a quedar ni quien lo cuente.
-¡Qué horror! ¿Pero eso cómo va a ser?
-Pues a lo bestia, como de costumbre. Por lo que alcanzo a vislumbrar, habrá dos bandos: por un lado, Estados Unidos y los países occidentales; por el otro, una especie de frente islámico formado por Irán, Irak, Pakistán, Argelia, Siria, Túnez, Egipto...
-Eh, eh , eh. ¿Túnez, Egipto? Pero esos son los países de la primavera árabe. Donde el pueblo salió a la calle para pedir democracia.
-¿Democracia? Que yo recuerde, lo que más gritaban en aquellas manifestaciones era "Alá es grande". Pero vamos, que por lo que muestra la bola, se aliarán casi todos los países de la zona, salvo Israel, naturalmente.
-Pero eso no me cuadra, porque precisamente los países occidentales apoyaron las revueltas en esos países.
-No sea ingenuo, pimpollo. Al Dinero le encanta una buena guerra de vez en cuando. Sobre todo después de una hermosa crisis. A los que no creo que les guste es a los israelíes, porque los primeros bombazos les caerán a ellos.
-Caray, los judíos siempre se llevan la peor parte.
-Y tanto. Esta vez harán de cebo; los americanos y la OTAN no reaccionarán tras el primer ataque. Lo malo es que Israel sí va a reaccionar y de qué manera. Con armas nucleares. A partir de ahí se ve que la cosa ya será imparable.
-¡Qué espanto, madre mía! ¿Y cuándo sucederá eso?
-Ah, pues en el futuro. La fecha exacta no alcanzo a verla pero, de todas formas, esta bola no tiene demasiado alcance, así que...
Se hizo un silencio sobrecogedor. Vidente del Bosque y yo nos miramos con resignación durante más de dos minutos sin decir nada. Cuando se deshizo el nudo en mi garganta rompí el silencio con una pregunta:
-¿Podría usted ver en su bola el número del Gordo de la lotería de Navidad?
-Pues igual sí podría, pollo -me contestó con una sonrisa sibilina-, ¿pero usted cree que íbamos a tener tiempo para gastarnos el dinero del premio?
Además, era la primera vez que accedía a ser entrevistado el misterioso y huraño Vidente del Bosque. El hombre que predijo que el licor de alcachofa no desbancaría al pacharán, que la segunda parte de "Grease" sería peor que la primera, que Ricky Martin era gay, que Las Ketchup no triunfarían en Eurovisión y que el final de "Perdidos" iba a dejar a más de uno con cara de pasmo.
Su asistente me condujo hasta el salón de la casa. Allí estaba él. Sentado en la penumbra, detrás de una pequeña mesa camilla, enfrascado en su trabajo. Sobre la mesa, su misteriosa bola de cristal y las cartas desplegadas.
-Cada vez me escriben menos, ¿sabe? -me dijo- Ahora las consultas me las hacen por internet.
Me presenté y hablamos de asuntos sin importancia hasta que me atreví a lanzarle la pregunta que me había traído hasta allí:
-¿Puede usted contarme algo acerca del futuro?
-No pide usted nada, pipiolo.
-Hombre, digo yo que, siendo usted vidente, lo raro es que le preguntara por el pasado.
-Es evidente.
-Ah, perdón; creía que se decía vidente.
-No, si lo que le digo es que es evidente que me iba usted a preguntar por el futuro. En fin, vamos a ver lo que cuenta la bola -y echó mano a su bola de cristal.
Acercó su rostro a la esfera translúcida, frunció el ceño, guiñó un poco los ojos y al cabo de medio minuto relajó el semblante con una dulce sonrisa y anunció:
-Ya lo veo... ya lo veo... La selección española de fútbol ganará el Mundial.
-¿El de Brasil también? ¡Madre mía, qué fenómenos!
-No, no... de Brasil no aparece nada... yo diría que se trata de un país de África.
-Reinicie la bola, alma de cántaro, que eso sucedió en 2010.
-¿En serio?
-Como lo oye. Y dos años después ganaron la Eurocopa.
-Anda, coño. Pues entonces va a ser que el chisme este se ha quedado frío por la falta de uso. Voy a aplicarle el ritual de desplazamiento místico en el espacio-tiempo con trayectoria biunívoca.
Sujetó la bola con las dos manos, la levantó un palmo y la agitó como si fuera un bote de ketchup. Hecho lo cual, volvió a depositarla sobre la mesa y se concentró de nuevo mirándola de muy cerca con cara de tener un pedo atravesado en el intestino.
-¡Atiza! -exclamó de pronto- ¡Esto... esto... esto es muy fuerte!
-¿No me diga que España va a ganar el Mundial de fútbol de Brasil? -le largué con una pizca de recochineo.
-Ojalá fuera eso -respondió con la cara más blanca que la propia bola-. Es... es... ¡Es el fin del mundo!
-¡¿Qué dice, cojones?!
-Pero, mire, joven, no andaba usted muy desencaminado, porque veo algo relacionado con un mundial.
-¿Y qué tiene que ver el fútbol con el fin del mundo? ¿No será que se le ha ido la mano agitando la bola y se le han mezclado todos los temas?
-Ah, no, espere... no es un mundial, no... es una, una guerra mundial. Y bien gorda por lo visto, porque no va a quedar ni quien lo cuente.
-¡Qué horror! ¿Pero eso cómo va a ser?
-Pues a lo bestia, como de costumbre. Por lo que alcanzo a vislumbrar, habrá dos bandos: por un lado, Estados Unidos y los países occidentales; por el otro, una especie de frente islámico formado por Irán, Irak, Pakistán, Argelia, Siria, Túnez, Egipto...
-Eh, eh , eh. ¿Túnez, Egipto? Pero esos son los países de la primavera árabe. Donde el pueblo salió a la calle para pedir democracia.
-¿Democracia? Que yo recuerde, lo que más gritaban en aquellas manifestaciones era "Alá es grande". Pero vamos, que por lo que muestra la bola, se aliarán casi todos los países de la zona, salvo Israel, naturalmente.
-Pero eso no me cuadra, porque precisamente los países occidentales apoyaron las revueltas en esos países.
-No sea ingenuo, pimpollo. Al Dinero le encanta una buena guerra de vez en cuando. Sobre todo después de una hermosa crisis. A los que no creo que les guste es a los israelíes, porque los primeros bombazos les caerán a ellos.
-Caray, los judíos siempre se llevan la peor parte.
-Y tanto. Esta vez harán de cebo; los americanos y la OTAN no reaccionarán tras el primer ataque. Lo malo es que Israel sí va a reaccionar y de qué manera. Con armas nucleares. A partir de ahí se ve que la cosa ya será imparable.
-¡Qué espanto, madre mía! ¿Y cuándo sucederá eso?
Se hizo un silencio sobrecogedor. Vidente del Bosque y yo nos miramos con resignación durante más de dos minutos sin decir nada. Cuando se deshizo el nudo en mi garganta rompí el silencio con una pregunta:
-¿Podría usted ver en su bola el número del Gordo de la lotería de Navidad?
-Pues igual sí podría, pollo -me contestó con una sonrisa sibilina-, ¿pero usted cree que íbamos a tener tiempo para gastarnos el dinero del premio?
jueves, 16 de agosto de 2012
Otra especie extinguida
NATURALEZA—El
Congreso Mundial de la Naturaleza declara extinguido el montador de vídeo.
GINEBRA,
29 (SINROPA PRESS)
El
Congreso Mundial de la Naturaleza ha declarado extinguida la especie montador
de vídeo (pegaplanum puteabilis).
Según
ha declarado a los medios el Secretario General del Congreso, Peter O’dactyl,
ya no queda en el mundo ningún ejemplar de montador de vídeo.
“Es una
noticia que se veía venir –ha añadido O’dactyl- porque el número de montadores
de vídeo disminuía de manera vertiginosa desde finales de los noventa.”
Visiblemente
consternado, O’dactyl ha hecho hincapié en el carácter afable y pacífico de
esta especie desaparecida.
“Es cierto que el montador de vídeo era un animal
muy tímido que difícilmente podía ser visto fuera de sus cuevas. Y por eso
tenía fama de huraño y poco sociable; nada más lejos de la realidad. Siempre
que un plumilla común se adentraba en la cueva de un montador de vídeo era bien
recibido y entre ellos se establecía una relación de colaboración puntual que
beneficiaba a ambos.”
Precisamente,
la expansión imparable del plumilla común (letribus
yuxtaponi ) que cada vez se establece en mayores áreas del planeta y en
diferentes tipos de hábitat, es una de las posibles causas de la extinción del
montador de vídeo. Algo que ya sugirió el Congreso Mundial de la Naturaleza
cuando declaró extinguidas otras especies como el ayudante de reportero (portatrípodes vulgaris), el regidor de
plató (alzatio manubri) y el operador
de sonido (sordos sordos).
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